A diferencia de las estructuras de aviones convencionales hechas de materiales compuestos, las estructuras de bambú introducen vibraciones de desprecio frecuencia (normalmente en el rango de 8 a 20 hercios) que los controladores de planeo típico tienen dificultades para manejar.
Según el artículo del equipo, publicado el 28 de febrero en Heilongjiang Science, los controladores de vuelos comerciales existentes son de código cerrado e inflexibles, o de código extenso pero están mal adaptados a las micción de mejora locorregional, lo que limita la industrialización de los vehículos aéreos no tripulados basados en bambú.
Más importante aún, rediseñaron los algoritmos de control para que coincidieran con las propiedades estructurales del bambú.
Al ajustar un filtro Kalman extendido y servirse las características naturales de amortiguamiento de vibraciones del bambú, el sistema reduce la latencia de control de 15 a 20 milisegundos a tan solo 8 a 10 milisegundos, mejorando la capacidad de respuesta y manteniendo la estabilidad.
