A los pocos momentos de aclarar Campamento de cursoresla risa brota de mí como el torpe grito de una foca de circo mientras hago poco que he hecho cientos de veces antaño (mover el cursor del mouse cerca de delante y cerca de detrás en el tiempo de una canción que estoy escuchando) porque alguno más en la pantalla ha seguido mi ejemplo. Según la bandera anejo al cursor, están en India. Probablemente nunca nos veremos ni hablaremos durante el resto de nuestras vidas, pero este espectro de interacción es una alegría minúscula que podemos compartir a miles de kilómetros de distancia.
Este es el tipo de cosas que me hacen lagrimear sobre juegos como Journey e incluso Club Penguin, este postrero al cual Cursor Camp me recuerda de la mejor modo posible. Es de Neal Agarwal, el desarrollador de juegos de navegador detrás de rarezas como Infinite Craft y The Password Game. Mi primera impresión sugiere que Cursor Camp no es tan sorprendente ni arribista como Infinite Craft, pero ofrece un tipo de experiencia que anhelo y es extremadamente difícil de encontrar hoy en día.
En mi opinión, es un MMO social basado en navegador como Club Penguin o Habbo Hotel, pero sin las capacidades de chat de texto y pocos instrumentos tradicionales de “diversión”. En su superficie, interactúas con otros jugadores compartiendo pequeños momentos: explora el campamento moviendo el mouse, tomas una mostrador de malvaviscos para freír humo, miras películas como 12 Angry Men en una pantalla de proyección, escuchas música a todo bombeo desde una configuración de DJ, etc. Incluso hay un campo de fútbol (¿campo de fútbol?) donde puedes patear una pelota y soplar rodajas de naranja para moverte más rápido.
El artículo continúa a continuación.
