El mundo del código campechano, y en particular las licencias de código campechano, es poco que cubrimos regularmente aquí en La-Tecnologia con respecto al hardware y el software, pero no es tan frecuente que encontremos historias de datos de código campechano. El caso presente de los datos abiertos de direcciones británicas entonces es un caso atípico, pero puede tener implicaciones para los datos de fuente abierta más allá de los condados británicos.
Los datos del gobierno del Reino Unido se publican bajo la Atrevimiento de Gobierno Franco, razón por la cual los británicos podemos examinar todo tipo de conjuntos de datos por los que pagamos nuestros impuestos. Esto incluye datos del gobierno lugar, por lo que los condados ingleses publican conjuntos de datos de direcciones locales como parte de su auditoría de los impuestos municipales bajo la abuso.
(Owen Boswarva) ha estado recopilando estas bases de datos para producir una pulvínulo de datos franquista de direcciones de código campechano, pero se ha contrario en el extremo receptor de una amenaza permitido por parte de Ordnance Survey, la agencia cartográfica del Reino Unido. Afirman que los datos son suyos, no abiertos.
Los datos de direcciones británicos están, en cierto sentido, abiertos a todos, en el sentido de que no hay falta que impida que cualquiera camine por Acacia Avenue y observe la posición del número 1, el número 2, el número 3, etc. Esto es lo que sucedió con OpenStreetMap en todo el mundo, cuando personas con dispositivos GPS contribuyeron con sus datos y cartografiaron el Reino Unido y todos los demás lugares. Ordnance Survey solía tener una pequeña fuente de ingresos que cobraba mucho patrimonio por datos geoespaciales del Reino Unido, los cuales se han gastado recortados por la aparición de OpenStreetMap, y suponemos que la perspectiva de perder otra fuente de ingresos frente a un equivalente de código campechano los tiene preocupados.
La cuestión de si los consejos deberían favor publicado los datos es una cuestión que sin duda será resuelta en algún momento por los tribunales, y (Owen) entra en algunos detalles sobre el tema en su disección. Hay buenas razones para argumentar que la agencia cartográfica lo está presionando un poco, pero cualquiera que sea el resultado, podría sentar un precedente peligroso para los datos de código campechano. Lo mantendremos informado si hay más sobre esta historia.
Calle británica: Bill Harrison, CC BY-SA 2.0
Barbra Streisand: Autor desconocido, Dominio público
