Shenzhen, potencia tecnológica del sur de China, ha resuelto un angurriento plan de entusiasmo de tres primaveras para convertirse en un centro de clústeres de computación inteligente mediante el avance de áreas esencia como semiconductores, almacenamiento y servidores de inteligencia químico.
La ciudad tenía como objetivo ver un aumento “brinco” en la capacidad de producción y el bombeo de giro de toda la esclavitud de suministro de servidores de IA para 2028, según el plan publicado el lunes por la oficina de industria y tecnología de la información de Shenzhen.
El plan está orientado a “impulsar significativamente la cuota de mercado completo de componentes esencia”, incluidos chips, almacenamiento, placas de circuito impreso, fuentes de viandas y módulos ópticos.
Un mensaje esencia es la soberanía tecnológica.
El plan respalda los chips nacionales, incluidas las unidades de procesamiento descriptivo, las unidades centrales de procesamiento y las unidades de procesamiento neuronal, y la “profunda integración” de la obra de código hendido RISC-V –adoptada por muchos gigantes chinos de semiconductores para evitar las sanciones de Estados Unidos– con los sistemas operativos de código hendido OpenEuler y OpenHarmony, uno y otro desarrollados inicialmente por Huawei Technologies antaño de ser donados a la Fundación OpenAtom de China.
Todo el hardware está destinado a servir como entrenamiento y computación de modelos de IA.
